El presidente del PP de Talavera, Gonzalo Lago, se refirió hoy en rueda de prensa a lo sucedido ayer en las Cortes regionales, donde se retiró la reforma del Estatuto de Autonomía de Castilla-La Mancha con los votos a favor del PSOE. “Quedó demostrado por enésima vez que Barreda abandona a nuestra ciudad y a las tierras de Talavera, retirando la posibilidad de una reserva de agua que pudiera asegurar que el Tajo a su paso por nuestra ciudad pueda tener un caudal ecológico en calidad y cantidad como nosotros proponíamos, condenando la posibilidad de que se contemplara la preferencia de las tierras del Tajo a sus aguas como cuenca cedente”.

Lago dejó claro que la «deslealtad de Barreda nos condena a la sed, al paro y a la discriminación» porque el presidente de la Junta «nos niega el agua, el pan y la sal, y nadie se bañará de nuevo en el Tajo mientras gobiernen los socialistas en la región y Rivas en nuestra ciudad.» 

El responsable popular aseguró que los socialistas condenan a los talaveranos al paro «porque nuestra agricultura y los regantes de nuestra vega seguirán sin poder regar y nuestra ganadería, nuestra industria y nuestro medio ambiente no tendrán posibilidad de desarrollo y esto junto al abandono del AVE nos deja paralíticos». 

Gonzalo Lago indicó que José María Barreda nos aboca a la «perpetua discriminación y marginación», y basta recordar que el día que se debatía en las Cortes nacionales el Estatuto de Castilla-La Mancha, Barreda estaba en Albacete, presumiendo de los 4.000 empleos que creó con la fábrica de helicópteros tigre, «y que no quiso que se implantara en nuestra ciudad que es la que tiene más parados en la comunidad, y que Rivas con su servilismo no defendió impidiendo un alivio para nuestros desempleados».

El presidente aseguró que lo acontecido ayer en las Cortes regionales «confirmó el enanismo político de Barreda y su insignificante influencia en la política española» porque retiró la reforma del Estatuto para su aprobación; «sabía que no le iban a apoyar ni siquiera sus compañeros de Madrid, de Murcia y Valencia, sin embargo la enmienda presentada por el Partido Popular y María Dolores Cospedal la aceptaban hasta los propios socialistas».

«Quedó demostrado el chaqueterismo de opinión que practica Barreda y los socialistas» porque tras votar a favor del plan Hidrológico Nacional, «se lo cargó junto a Zapatero». Los socialistas de la región establecieron primero la estimación de las necesidades de agua de nuestra cuenca en 6.000 hectómetros cúbicos, «y como no se lo aceptaban sus compañeros, rebajó la cantidad a 4.000 hectómetros», y al final retira el Estatuto. Esto ha supuesto «condenar a la sequía a Castilla-La Mancha en general y a la deshidratación total a Talavera y su comarca, impidiendo el desarrollo de nuestra ganadería de nuestra agricultura, de nuestra industria y por supuesto de nuestro medio ambiente», concluyó.