El presidente del Partido Popular provincial, José Julián Gregorio, ha recordado que hace un año, el presidente de la Junta de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page “demonizó al inicio de la pandemia a los profesores y a los maestros” al decir que “lo único que querían eran 15 días de vacaciones”, y tras ese ataque “no ha pedido perdón”.

Hoy ha atendido a los medios de comunicación para insistir en que el cierre de centros educativos se ha demostrado “que no eran unas vacaciones forzadas, sino una pandemia que ha dejado miles de muertos en la región y en España y Page no ha pedido perdón a los profesores y maestros, que han seguido haciendo su trabajo a pesar de las circunstancias y de la poca ayuda que han tenido de la Junta”.

Por eso, Gregorio ha subrayado que los profesores “se merecen un respeto que es el que le profesan los miembros del Partido Popular con Paco Núñez a la cabeza, y vamos a trabajar para que profesores y maestros sigan siendo un pilar fundamental en el futuro de nuestros hijos y de España”.

El presidente ‘popular’ ha señalado que Page no sólo ha tenido palabras desafortunadas para profesores, sino también para las personas mayores, de las que dijo “que no eran válidos”; posteriormente “atacó a médicos, de los que decía que se hacían fotos en los hospitales”, y también arremetió contra los empresarios.

MIRAR A LOS OJOS

“Desde el Partido Popular queremos saber si Page es capaz de mirar a los ojos de los miles de fallecidos de la provincia y de la región”, y ha apuntado que el informe nacional revela que “si se hubieran tomado medidas 15 días antes, en España se hubieran evitado unos 23.000 fallecimientos”, en el Partido Popular “nos preguntamos por las muertes que se hubieran evitado en Castilla-La Mancha si Page en lugar de insultar a los profesores se hubiera dedicado a gestionar y a poner las medidas suficientes para controlar la pandemia”.

Gregorio ha reiterado que el presidente de la Junta “no está preparado para seguir llevando las riendas de esta región” ya que se ha dedicado a insultar a profesores y maestros, a personas mayores y a personal sanitario, “en vez de tomar medidas de auxilio para socorrer a los castellano-manchegos en una pandemia tan grave como la que estamos viviendo”.