La concejal de Educación, María Victoria González Vilches, ha reclamado a la consejería de Educación de la Junta de Castilla-La Mancha que reabra la oficina de escolarización que la administración regional cerró el curso pasado “para evitar el caos sufrido en Talavera”. González Vilches se suma así a la petición de “más de una treintena de familias talaveranas” que la semana pasada no sabían todavía en qué centro escolar estaban escolarizados sus hijos.

La concejal ha explicado que ante la falta de información y sin una oficina que ofreciera de manera personal y directa esta información fueron remitidos por la Junta de Comunidades a la ciudad de Toledo “donde se les trató como familias desplazadas y tuvieron que esperar colas muy largas”.

Para la edil responsable de Educación “es un error haber cerrado la oficina de escolarización en Talavera y es un error no atender directamente a las familias, sino como desplazadas en Toledo, lo que ha provocado que el viernes a las doce de la mañana muchas de ellas no supieran a qué colegio tenían que llevar hoy, lunes, a sus hijos”.

González Vilches ha recalcado que desde Talavera volvemos a insistir a la Junta de Castilla-La Mancha que es necesaria la oficina de escolarización, “a la vez que es necesario llevar a cabo otras mejoras que llevamos tiempo reclamando y que suponen un mayor compromiso, más gestión y mejor organización por parte de la Junta en un tema tan importante como es la escolarización”.

En otro orden de cosas, la concejal ha reclamado que la reducción de la ratio escolar a 21 alumnos por clase se aplique a todos los cursos “para trabajar en la misma dirección que lo hemos hecho en infantil y primaria con el consenso de todos los sindicatos, padres y familias que están integrados en el consejo escolar municipal”.

Por último González Vilches ha explicado que diferentes sectores, como familias y profesores, “nos han hecho llegar que la organización del horario escolar con la reducción de 20 horas ha sido muy caótica puesto que ha llegado en el último momento y ha provocado que muchos equipos directivos y familias tengan que reorganizar el horario lectivo y enmendar esa situación sin apenas tiempo”. La edil considera se trata de una medida, que “si bien es beneficiosa porque incrementa el número de profesores, no es de recibo que se haga a escasas horas del comienzo del curso y prácticamente sin capacidad de reacción”.