El Partido Popular denunció hoy la renuncia del alcalde, José Francisco Rivas, a que en la ciudad existan tres Centros de Atención a la Infancia nuevos tal y como prometieron los socialistas. Las concejalas María Victoria González y Ana Santamaría insistieron en que la creación de un nuevo centro educativo de 3 a 12 años en la calle Talavera del Perú implica prescindir de un CAI que ya estaba proyectado y comprometido para la ciudad.

Las concejalas recordaron que los tres centros prometidos se ubicarían en el antiguo colegio Bios, en la calle Comercio en el barrio de Las Moreras cuya cesión se hizo en el año 2007 y otro que debería edificarse en la calle Talavera del Perú, que recientemente se ha conocido que va a ser sustituido por un nuevo centro educativo de 3 a 12 años que se cedió el año 2006.  

«Ahora el delegado de Educación quiere convencernos de que el CAI que se ubicaba en la zona de la Universidad se traslada a la calle Comercio, pero lo vendan como lo vendan las cuentas no salen y Talavera se queda con dos centros para niños de 0 a 3 años», aseguró Santamaría.  

González apuntó que el delegado socialista ha salido al paso de la denuncia popular para promocionar un nuevo centro educativo del que hasta ahora sólo se han comprometido a poner en funcionamiento para el curso que viene las aulas de Infantil y ante la presión del Grupo Municipal Popular han ampliado al comedor escolar. 

Desde el partido se insiste en que «Talavera ha dejado escapar un CAI muy necesario» dado que para una ciudad que ronda los 100.000 habitantes hay tres centros públicos que no pueden asumir la exagerada demanda de plazas que existe. 

Las ediles pidieron que de inmediato se liciten los 2.660.000 euros presupuestados para el CAI que iba a ir en la calle Talavera del Perú, ya que «Talavera no puede permitirse el lujo de prescindir de un centro de estas características», señaló María Victoria González. 

Ana Santamaría dijo que la defensa de la política educativa de José  Francisco Rivas ha quedado en entredicho, «por sus incumplimientos y los de la Junta y por la sumisión a los dictámenes de sus jefes de Toledo y de su partido, dejando a un lado las necesidades prioritarias de Talavera».