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El concejal de Urbanismo, Benedicto García, ha indicado que el precinto a la maquinaria de la pastelería DUENDE PASTELPAN S.A.L deriva de una denuncia vecinal, teniendo su origen el expediente en el año 2018, cuando se registró la primera denuncia por molestias derivadas del ruido procedente del local. Desde entonces, dichas quejas se han producido de manera reiterada en el tiempo, lo que ha conllevado la tramitación de distintos expedientes sancionadores, sin que conste la interposición de recursos frente a los mismos.

A preguntas de la prensa, el concejal ha dejado claro que el equipo de Gobierno “no está para cerrar ningún negocio, pero hay unas normas que hay que cumplir”, máxime cuando hay procedimientos “donde hay además denuncias”, que ha insistido proceden desde el año 2018.

No obstante, el concejal ha explicado que “se ha dejado abierta la posibilidad a la empresa de que puedan seguir con la venta de los productos que dispensaban al público” y ha reiterado que el Ayuntamiento “se ha limitado a terminar los procedimientos abiertos”.

“Lo extraño”, ha dicho García es que PSOE haya seguido una tónica general en su mandato, como es iniciar procedimientos “y no terminar ninguno que producir cierta polémica, lo que nos hace pensar que en este Ayuntamiento durante esos últimos cuatro años se ha actuado más por interés político que por el interés general de los ciudadanos de Talavera”.

LO SUCEDIDO CON ESTE LOCAL

En julio de 2020 se acordó el precinto del local, medida que se levantó dando plazo a la mercantil para la adopción de las correspondientes medidas. Sin embargo, en noviembre de 2021 se inició un procedimiento para el restablecimiento de la legalidad, al detectarse que las instalaciones no se ajustaban a las condiciones recogidas en la licencia concedida.

Más adelante, en julio de 2022, la mercantil solicitó licencia para llevar a cabo obras de ampliación y reforma. Ante la falta de documentación, en junio de 2023 el Ayuntamiento tuvo que requerir tanto el certificado de fin obra como la acreditación del cumplimiento de la normativa municipal en materia de contaminación acústica. Aunque se aportó el certificado de obra, no se ha justificado adecuadamente el cumplimiento de los límites sonoros establecidos.

En agosto de 2024 se realizaron nuevas mediciones por parte de los servicios técnicos municipales de medioambiente, constatándose nuevamente niveles de ruido por encima de lo permitido. Como consecuencia, en septiembre de ese mismo año se instó a la empresa a ejecutar las actuaciones necesarias para adaptar el local a la normativa vigente, sin que hasta el momento se tenga constancia de su realización. Asimismo, el informe acústico presentado por la mercantil no acredita, según los criterios de los técnicos municipales, el cumplimiento de la ordenanza.

A la vista de estos antecedentes, en diciembre de 2024 se adoptó la decisión de revocar la licencia de actividad por incumplimiento de la normativa en materia de contaminación acústica, conforme al informe emitido por el Servicio de Medio Ambiente.

Posteriormente, tras la desestimación del recurso de reposición, la mercantil interpuso recurso contencioso-administrativo. Aunque en un primer momento se acordó la suspensión del acto administrativo, esta medida fue revocada con posterioridad por el órgano judicial.

En este contexto, el Ayuntamiento acordó recientemente el precinto de la maquinaria del obrador, al ser identificada como principal foco de emisión de ruido, permitiendo, no obstante, la continuidad de la actividad comercial de venta al público mientras se resuelve el procedimiento judicial.

El Ayuntamiento de Talavera subraya que su actuación responde al cumplimiento de la legalidad vigente y a su deber de atender las denuncias ciudadanas, especialmente en cuestiones relacionadas con la convivencia y la protección del medio ambiente urbano, conforme a lo establecido en la normativa aplicable